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CRÓNICA. El Plasencia vuelve a soplar en la nuca del líder

Mario Álvarez trata de hacerse espacio en la zona del Andújar.
Plasencia Extremadura
79
Montajes Rueda Andújar
65
CB PLASENCIA:
Cuesta (20), Vargas (16), Miguel García (3), Loncarevic (5), Mario Álvarez (7) –cinco inicial-, Blázquez (18), Fraile, Diego Pérez (3), Rubio (3), Morcillo y Manu Cores (4).
CB ANDÚJAR:
Vázquez (7), Raya (13), Ramos (14), Castilla (5), Joaquín García (9) –cinco inicial-, Dani Muñoz (2), Boiso (3) y Romera (12).
PARCIALES:
23-26, 46-40, 55-61 y 79-65.
ÁRBITROS:
Rastrollo García y Grande Claver.
INCIDENCIAS:
Pabellón Ciudad de Plasencia, 400 espectadores.









Juan Carlos Ramos / Plasencia


El Plasencia Extremadura sigue cumpliendo con su trabajo y, como consecuencia, metiendo presión al líder. El Morón, con la victoria de los placentinos ante el Andújar por 79-65, se ven obligados a no fallar este domingo ante el DKV San Fernando, si no quieren pasar a compartir el primer puesto del grupo D de la Liga EBA.

Un triunfo, el del Plasencia, bastante raro, en un partido que arrancó frío y que acabó demasiado caliente, sobre todo cuando el Andújar encajó en los últimos cinco minutos un parcial de 17-0 y centraron sus iras, con o sin razón, en la pareja arbitral. Tal y como sucedió la pasada jornada ante el Morón, lo que provocó que tres jugadores clave en los esquemas de Carlos Cardeñas fueran sancionados y el equipo se presentara en cuadro en Plasencia. Por parte local, Lars Jansen se volvía a perder un partido por ese esguince que no acaba de curar.

Eso no fue obstáculo para que el Andújar fuera capaz de alternar ventajas con los extremeños y sorprender a la parroquia jerteña durante 35 minutos. Casi fruto de la inercia más que por buen juego, el Plasencia se fue al descanso con ventaja de seis (46-40).

Tras la salida de vestuario llegó la pájara placentina y el Andújar endosó un parcial de 9-21 y obtuvo una renta que le ayudó a llegar con ventaja de tres a falta de cinco minutos para el final. Entonces, un cambio a zona 3-2 nubló las ideas de los andaluces, que no encontraron resquicios para penetrar como antes lo habían hecho. El Plasencia, como un martillo pilón, endosó ese parcial de 17-0 que le permitió no pasar apuros en la recta final del encuentro.

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