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1ªFem. Las canteranas del Miralvalle endosan la primera derrota a su ex-equipo (79-82)

Antes del partido se guardó un minuto de silencio contra la violencia de género.
CP Miralvalle
79
Al-Qazeres
82
CP MIRALVALLE.
Mamen Blanco (30), Alicia Morales (15), Kathy Guin (15), Irene Guerrero (2), Paloma García (4) -cinco inicial-, Lucía San Martín (5), Alba Sánchez, Esperanza Villar, Alba Pizarro (4), Paula Yuste (1) y Natalia Pizarro (3).
AL-QAZERES.
Carmen Cambero (11), Miriam García (19), Silvia Romero (12), María Romero (16), Belén Jiménez (3) -cinco inicial-, Marta Sanz (17), Sira Hisado (3), Marina Díaz, Marta Ávila (1) y María Cruz.
PARCIALES:

29-21, 46-50, 63-63 y 79-82.
ÁRBITROS:
Fernández y Franco.
INCIDENCIAS:
Pabellón Universitario, 300 espectadores.














Redacción / Plasencia


Duelo y derbi en la cumbre el que protagonizaron Miralvalle y Al-Qazeres en el Pabellón Universitario. Ambos equipos comparecían a esta cita como colíderes del grupo extremeño-manchego de la 1ª División Femenina Nacional con un balance de 4-0 y al final el envite no decepcionó a nadie. Partido lleno de emoción que se decantó de lado cacereño gracias a la inestimable aportación de cuatro canteranas del Miralvalle. María Romero, Silvia Romero, Miriam García y Sira Hisado anotaron 50 de los 82 puntos de su equipo.

El partido comenzaba con una gran presión por parte placentina, que le dio las primeras ventajas. A medida que avanzaban los minutos, los dos equipos empezaron a soltarse y firmaron un acierto fuera de lo común en los primeros cinco minutos (15-13). A partir de ahí llegaron los mejores momentos de las miralvallinas, que con un parcial de 10-2 consiguieron la máxima al final del primer cuarto (29-21).

En el segundo cuarto vino la reacción cacereñas con varias canastas. La intensidad bajo los tableros puso en compromiso a la pareja de colegiados -uno placentino y uno cacereño-, que comenzaron a ser mirados con lupa. Pese a todo ello, el marcador al descanso llegó con máxima igualdad (46-48).

El tercer cuarto siguió el mismo patrón, con máxima igualdad e intercambio de canastas que dejaron el partido con 63-63 y diez minutos por jugar.

A falta de 03:20 llegó la jugada clave del partido. Personal a favor del Al-Qazeres y técnica muy rigurosa señalada  por el colegiado cacereño. Todo ello permitió que se pasara 73-73 al 73-78 en menos de ocho segundos. Una máxima visitante de cinco que daba al Miralvalle poco margen de maniobra y menos con las posesiones largas del Al-Qazeres que cerraron el partido con el 79-82 final.